Las campañas de desinformación son armas de destrucción masiva. Por estos días, las redes fueron saturadas con teorías conspirativas sobre el origen y las razones de los incendios en la Patagonia, que instalaron el debate bien lejos de las consecuencias del brutal ajuste sobre el Servicio Nacional de Manejo del Fuego, de la paralización del rol del Estado y del desfinanciamiento de toda política preventiva de catástrofes sociales.
No faltaron las desgraciadamente habituales acusaciones falsas a “organizaciones mapuches”, pero esta vez el podio de la discusión pública fue alcanzado por la supuesta conspiración judeo-israelí para conquistar la Patagonia y erigir un segundo Estado de Israel: el “Plan Andinia”. El mismo que enviaron a investigar al espía “Iosi” Pérez al ser infiltrado en la comunidad judía.
¿De qué se trata, cómo se originó y difundió, y a qué apunta su difusión? Veamos el video incluído en el post que se reproduce en la siguiente imagen: enlace al post y video en X

Cuando abogados de Amazon Prime leyeron los guiones de la serie dirigida por Daniel Burman “Iosi, el espía arrepentido” basada en el libro del mismo nombre que tras años de investigación escribimos con Miriam Lewin, nos pidieron pruebas. No sobre el “Plan Andinia”, sino de que un servicio de inteligencia policial de verdad hubiera infiltrado a “Iosi” en la comunidad judía para investigar esa estupidez, porque les parecía demasiado que alguien tomara en serio eso.
Tuvimos que mandar info sobre grupos de ultraderecha vinculados a criminales nazis que en los años ´60 agitaban ese tipo de historias, también sobre el antiperonista apologista del nazismo Walter Beveraggi Allende que arengaba sobre esa supuesta conspiración judía, y sobre los desaparecidos o secuestrados judíos de la dictadura cívico-militar que fueron salvajemente torturados para que “confiesen” su participación en ese maquiavélico plan “Andinia”, como el periodista Jacobo Timerman, padre de quien luego sería Canciller peronista Héctor Timerman. Héctor declaró sobre esa obsesión de los esbirros de Camps en el juicio por crímenes de lesa humanidad contra Von Wernitz :

Entre otros, también el testigo Juan Ramón Nazar declaró en términos similares sobre la ideología nazi y la obsesión de los genocidas de la dictadura cívico-militar (1976-1983) sobre el «Plan Andinia»:

También el juez español y defensor de los Derechos Humanos Baltasar Garzón lo reflejó en un fallo donde puso a la patraña del «Plan Andinia» en el centro de la ideología antisemita de la dictadura militar:

Cabe recordar que antes aún, en la Semana Trágica de enero 1919, la Liga Patriótica y otros grupos xenófobos de derecha con el apoyo de fuerzas de seguridad perpetraron un pogrom con muchos muertos y locales arrasados en pleno barrio del Once con la acusación de que “los rusos” estaban preparando una revolución al estilo soviético. El periodista Pinie Wald fue encarcelado bajo la acusación de liderar la conspiración judeo-bolchevique (su crónica de esos días escrita en idish fue luego traducida y publicada como “Pesadilla”), y su defensa fue encabezada por miembros del partido socialista. Se lo señalaba con el papel de dictador de la República Soviética Argentina, y los nazis locales insistieron con el delirio por décadas. Caída la Unión Soviética, queda el “Plan Andinia”, adaptación del panfleto “Los Protocolos de los Sabios de Sion” creado en Rusia por la policía zarista para desviar la atención hacia falsos culpables de la crisis social y económica. Nada nuevo bajo el sol: a discutir sobre el “Plan Andinia”, o la “RAM” mapuche, mientras se suceden sin pausa las consecuencias de la brutal desfinanciación de los programas públicos de prevención de incendios, de cuidado de rutas, de atención de la salud y asistencia a los sectores más desvalidos, entre otras sevicias contra el cuerpo social perpetradas por el gobierno.

