La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), una cámara que reúne a empresarios de medios del continente, anunció oficialmente un acuerdo con Google para la imposición de inteligencia artificial en las redacciónes, en una denominada “aplicación concreta y estratégica” que representa el reemplazo de trabajo humano.
El entendimiento involucra a 21 medios del continente, “seleccionados” para un programa que cuenta con “apoyo” de Google News Initiative. El informe de la entidad empresarial no informa cuáles son esos medios, pues solo difundió la lista de países: Bolivia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá, Paraguay, República Dominicana, Uruguay y Venezuela.
La publicación oficial de la institución dice que el propósito del acuerdo es “acelerar la innovación en la creación de contenidos, el desarrollo de productos digitales, la eficiencia operativa e impulso de modelos de negocio mediante la incorporación de una visión de producto y aplicaciones prácticas de IA”.
La novedad fue informada por el diario CR Hoy, de Costa Rica, en un artículo que incluye más precisiones que el de la SIP respecto de la afectación en el trabajo de las y los periodistas que produce este entendimiento.
DELEGACIÓN DE TRABAJO PERIODÍSTICO A LA IA
En efecto, detalla que involucra los siguientes compromisos: “Delegar a la inteligencia artificial la corrección de notas, el apoyo en la redacción de borradores y la transcripción de audios y videos; facilitar a los periodistas el acceso inmediato a mejores contextos y conexiones a partir de sus archivos históricos; implementar sistemas que ayuden a los lectores a recibir contenido relevante; desarrollar soluciones específicas para optimizar sus unidades de negocio”.
La delegación de la corrección, tal como es anunciada, representa la cesión al dispositivo de Google de facultades editoriales, igual que la selección de datos de contexto, que son imprescindibles para que el público pueda comprender el sentido que tiene un acontecimiento determinado.
En teoría, los medios periodísticos informativos trabajan asentados en la suposición de que comunican al público hechos, sin condicionar la descripción por las posiciones editoriales o intereses empresariales propios. Este parámetro de equidistancia, que por sí mismo representa una exigencia de muy difícil cumplimiento, puede verse obstaculizado gravemente tomando en cuenta que está anunciado y demostrado que los contenidos que emanan los dispositivos de inteligencia artificial carecen de neutralidad.
En efecto, en ellos se observan a simple vista tomas de posición específicas en el plano ideológico, geopolítico, económico, social y cultural.
Respecto de la aplicación del acuerdo, CR Hoy informó: “Actualmente, los medios seleccionados se encuentran en la fase de desarrollo de sus proyectos, la cual se extenderá hasta inicios de abril de este año. La conclusión se realizará tras una sesión final de resultados, en la que se presentarán los hallazgos y las soluciones que se implementarán”.
LA SIP EN AMÉRICA LATINA
La SIP se define a sí misma como una institución sin fines de lucro, pero es criticada frecuentemente por desempeñarse como un organismo identificado con los intereses de sus socios principales, es decir las empresas de comunicación más grandes de la mayoría de los países del continente.
Durante la oleada de dictaduras y del Terrorismo de Estado en los 70 y 80 en el Cono Sur, sus socios principales en varios países participaron activamente de los planes para derrocar a gobiernos elegidos democráticamente.
Es el caso de Clarín y La Nación de Argentina, que en 1976 apoyaron resueltamente a la dictadura cívico-militar que asaltó el poder el 24 de marzo de ese año y que, entre otras acciones, alcanzaron acuerdos con el genocida Jorge Rafael Videla para apropiarse de Papel Prensa S.A., única empresa elaboradora de papel para diarios, que medio siglo después sigue bajo su control.

