El gobierno uruguayo adhirió al primer tratado internacional jurídico que promueve la innovación de los sistema de inteligencia artificial, al mismo tiempo que intenta garantizar que su uso sea compatible con los derechos humanos.
Uruguay, a través del organismo público Agencia de Gobierno Electrónico y Sociedad de la Información y el Ministerio de Relaciones Exteriores, participó en las diferentes instancias de creación y discusión del convenio, y es el primer país de Latinoamérica en adherirse junto a once Estados del Consejo de Europa, Canadá, Israel, Japón, Estados Unidos y la Unión Europea.
El acuerdo fue firmado por Enrique Emilio Loedel Soca, embajador de Uruguay en Francia y Bjørn Berge, secretario general adjunto del Consejo de Europa.
Uruguay apunta a la inteligencia artificial y el desarrollo tecnológico para mejorar la competitividad de su economía, los servicios públicos y la eficiencia del Estado.
Todo el proyecto de utilización de la inteligencia artificial se articula desde el Plan Ceibal, que inicialmente entregaba notebook a los alumnos en las escuelas –algo similar al programa Conectar Igualdad argentino–. La presidenta de ese programa de gobierno, Fiorella Haim, presentó un curso de inteligencia artificial al que puede acceder gratuitamente cualquier ciudadano uruguayo.
“Es un curso como para sensibilizar a toda la comunidad. Nosotros lo pensamos especialmente para las familias que tienen que acompañar a los chiquilines en este proceso nuevo. Explicamos cómo funciona la inteligencia artificial, el tema de los datos, los algoritmos y, por supuesto, también las dimensiones de ética y riesgos con limitaciones que puede tener”, explicó.

