La Federación Argentina de Trabajadores de Prensa (FATPREN) envió una carta pública al papa León XIV, en vísperas de su llegada al país, para pedirle ayuda para evitar que el Estatuto del Periodista sea derogado a partir del primero de enero de 2027, como está previsto en la ley de reducción y eliminación de derechos laborales que el mileismo aprobó con apoyo de sus aliados.
Se trata, dice la misiva pública, de «la ley protectoria de nuestros derechos y los de libertad de expresión de toda la sociedad».
Poco antes de esta iniciativa, la Federación Internacional de Periodistas respaldó a la FATPREN y sus sindicatos de base en el reclamo para que el Congreso acepte abrir un debate plural sobre la derogación, que es un antiguo anhelo de la mayoría de las patronales periodísticas del país.
La carta de la Federación dice a León XIV que «es un gran honor para nuestro pueblo contar con su presencia en este país tan castigado, en especial el pueblo trabajador, sus jubilados y las personas con discapacidad».
DISPLICENCIA DEL SENADO
La carta explica al Pontífice que ya pasaron diez meses de espera para que la Cámara de Senadores acepte debatir un proyecto de reforma del Estatuto, «que fue presentado en tiempo y forma».
«La displicencia no es casual, responde a la presión de los grandes monopolios de la comunicación que no quieren ninguna ley que ponga freno a sus intereses económicos, bien alejados de una información veraz y libre, que es un pilar fundamental de la democracia», agrega.
La situación de la prensa argentina «es de suma gravedad», explica, dada la «violencia verbal por parte del presidente de la Nación, Javier Milei, en directa incitación a odiar al periodismo, amenazas, hogueras e insultos, marcado ensañamiento con las mujeres periodistas y ataques directos de las fuerzas de seguridad a nuestros trabajadores en las coberturas de marchas y actos».
La Federación explica que con la derogación «no sólo quedamos más expuestos en el trabajo profesional, laboral y frente a tecnología digital, sino que se vulnera la libertad de expresión y el derecho humano a la comunicación».
LA ENCÍCLICA «MAGNIFICA HUMANITAS»
La carta menciona que los temas planteados no son ajenos al Papa, como lo demuestra la encíclica «Magnifica Humanitas», que advierte «sobre el riesgo de la dominación de los mercados y la manipulación de las conciencias».
También porque el predecesor de León XIV, Francisco, trató el tema «en innumerables mensajes», cuando promovía un «periodismo de paz», que se base «en la búsqueda de la verdad», recuerda la carta.
La encíclica mencionada por FATPREN, publicada por León XIV en mayo de 2026, toma como base principal la doctrina social de la Iglesia Católica para expresar que la inteligencia artificial debe desarrollarse bajo los imperativos de la dignidad humana, la preservación del trabajo y el bien común.

