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    Enésima represión gubernamental a la prensa en el Congreso

    Trabajadores de prensa volvieron a ser atacados por el dispositivo represivo gubernamental montado frente al Congreso el jueves 26 de febrero, cuando realizaban la cobertura de una protesta de integrantes de Greenpeace contra el proyecto oficial de reforma de la Ley de Glaciares, considerada una amenaza grave para fuentes de agua.

    El camarógrafo Facundo Tedeschini, que estaba en el lugar trabajando para la emisora A24, fue atacado, arrojado al piso y golpeado por agentes de la Policía Federal, que lo hirieron y lo llevaron detenido, aunque horas después el juez Marcelo Martínez de Giorgi ordenó su liberación y anunció la investigación del accionar represivo.

    También fueron detenidos integrantes de Greenpeae que a hora temprana superaron las rejas del Congreso y se instalaron en el lugar sentados en inodoros bajo una pancarta y carteles con la leyenda “Senadores: no se caguen en el agua”.

    REPUDIO A LA REPRESIÓN

    El Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA) repudió de inmediato el accionar represivo y las detenciones. “El gobierno dice no odiar tanto a los periodistas y lo demuestra así”, dijo un pronunciamiento del sindicato, que agregó: “Además, denunciamos que el camarógrafo realiza sus tareas de manera tercerizada, a través de la empresa Pergamino TV, carece de seguridad social y cobertura para las tareas que realiza”.

    Por lo tanto, reclama que cese la precarización en esa empresa y en todo el sector.

    En su espacio oficial, Greenpeace describió su protesta como “una acción de resistencia pacífica cuyo objetivo es visibilizar la gravedad de la reforma de la Ley de Glaciares para la seguridad hídrica del país”.

    Agregó que “la detención de manifestantes pacíficos en un contexto de discusión parlamentaria sobre el agua como derecho resulta preocupante desde el punto de vista democrático”.

    Diego Salas, director de programas de Greenpeace, advirtió que la reforma impulsada por el oficialismo “debilita los presupuestos mínimos que durante más de quince años protegieron los glaciares como reservas estratégicas de agua en Argentina”.

    “Lo que hoy se discute en el Senado no es un detalle técnico, sino la posibilidad de reducir el estándar nacional que garantiza que estas fuentes de agua dulce no queden sujetas a decisiones discrecionales de las provincias. Eso implicará un retroceso en la seguridad hídrica del país y en la protección de un bien común muy especial”.

    Otros críticos de la iniciativa denuncian que la discrecionalidad de la que gozarán los gobiernos provinciales se usará para favorecer proyectos extractivistas de grandes corporaciones internacionales. Con el argumento de “promover inversiones” y puestos de trabajo, el territorio nacional será expuesto a la depredación de un recurso natural esencial para la vida humana.

    El operativo represivo en el Congreso, que es una práctica habitual del gobierno para impedir manifestaciones de protesta, fue criticada por numerosos sectores y dirigentes.

    PRONUNCIAMIENTO DE LA FAMILIA DE PABLO GRILLO

    Se pronunció también la familia del fotógrafo Pablo Grillo, herido gravemente el 12 de marzo de 2025 cuando la Gendarmería le disparó a la cabeza un proyectil de gas lacrimógeno. En el pronunciamiento, la familia advierte sobre las excusas oficiales comunes en estos casos y sostiene que lo ocurrido al camarógrafo de A24, así como a Grillo, no son hechos excepcionales ni excesos o errores aislados de uno o dos agentes, sino un método instituido por el gobierno de Milei contra quienes se manifiestan.

    Tras ser liberado, el camarógrafo Tedeschini declaró: “Estoy bien. Creo que me van a hacer estudios, me van a ver el brazo, me van a hacer unas placas”.

    La senadora mileista Patricia Bullrich, a quien se atribuye el diseño de estos operativos represivos en los tiempos en que fue ministra de Seguridad, intentó en principio culpar al trabajador de prensa, al afirmar que fue detenido porque intentó ingresar a un espacio donde estaban los manifestantes de Greenpeace, lo que fue desmentido por otros periodistas. Luego, debió reconocer que se abrió un sumario sobre la actuación de los agentes.

    También en marzo de 2025 Bullrich defendió a la Gendarmería que disparó a Grillo en la cabeza y culpó al fotógrafo por ubicarse en un lugar inconveniente.

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