La presión de plataformas, aplicaciones y redes digitales (redes sociales), que al menos en España consiguen la atención creciente del público en las noticias, lleva a los medios convencionales a modificar su forma de presentar las informaciones, con titulares “gancho” que soslayan el requerimiento del rigor periodístico, según un estudio de cuatro académicas de ese país.
Se trata de un giro que lleva a un “periodismo de fácil consumo”, que busca conectar con las emociones de las personas como forma de competir por la atención destinada a noticias frívolas, los deportes, la farándula y la oferta de presuntas soluciones para temas hogareños o de la salud personal.
Todo esto deriva en un desplazamiento de la agenda tradicional de los medios denominados “serios”, como diarios y cadenas informativas, con la prioridad que daban a los acontecimientos de la política, la economía y los temas de “sociedad”.
A estas conclusiones llegaron las académicas de comunicación y periodismo Alba Diez-Gracia, Iris Sánchez-Sobradillo y Pilar Sánchez-García, de la Universidad de Valladolid; y Dolors Palau-Santiago, de la Universidad de Valencia.
Ellas publicaron el artículo “Si quiere estar bien informado, no caiga en los titulares trampa (y este no es uno de ellos)” en el sitio The Conversation, que se define como una plataforma editorial sin fines de lucro, sin publicidad ni vinculación con intereses comerciales y que se dedica a contenidos de divulgación y análisis “escritos por la comunidad académica e investigadora”.
MENOR CONSUMO DE MEDIOS IMPRESOS
Como punto de partida, el texto menciona que en España el consumo de medios impresos está en “mínimos históricos”, ya que 14 por ciento de la población los lee, frente al 42 por ciento de 2008. La población está volcada mayoritariamente a plataformas, redes, aplicaciones y mensajerías digitales, en un contexto de saturación de contenidos.
El trabajo de “mensajeros” entre los hechos y el público que, en teoría, corresponde a los medios convencionales, está ahora en mano de los recursos digitales, con la consecuencia de una “brecha informativa” ya verificada. Dicen: “Mientras de los medios destacan la actualidad política, económica o social, el público lee y comparte noticias de deportes, sucesos o celebridades”.
El desafío de los medios de “digitalizarse o morir” desemboca en el “periodismo de fácil consumo”, con “atajos y tácticas para vender la información como atractiva, urgente o inusual y así atrapar al público”.
Las investigadoras explican que se trata de un intento por retener al público el mayor tiempo posible en el espacio propio y que “pinche” en los contenidos, porque es una forma de monetizar, es decir obtener ganancias.
TENDENCIA AL “TÍTULO GANCHO”
En el artículo recurren al extranjerismo “clickbait” para referirse al “titular cebo” o con “gancho” o atractivo, y esto deriva en “la presentación de información incompleta, engañosa, confusa o llamativa” así como en “la inclusión de contenido sensacionalista”.
Agregan que en un primer período usaban este recurso “los tabloides y los pseudomedios”, pero ahora lo hacen también los medios tradicionales, que suelen recibir la calificación de “serios”, “profesionales” o “prestigiosos”.
El titular gancho, dicen más adelante, “no es inocuo” sino contaminante, ya que “desinforma y desenfoca la información más importante de las noticias”. Así, también estos medios “omiten datos clave mediante lagunas informativas o interrogantes incontestados”, a la vez que buscan impresionar al público y causar impacto.
La situación lleva entonces a una audiencia “desinformada y manipulada”, que merece atención mayor y recursos de alfabetización mediática, es decir conocimientos para que pueda hacer una recepción crítica de contenidos.
La nota original de The Conversation está disponible en este vínculo:

