La periodista jujeña Mariana Mamaní fue víctima de un ataque en la capital provincial, San Salvador, cuando desconocidos violentaron su casa, revisaron las dependencias y robaron una computadora y una cámara fotográfica, lo que motivó el repudio de periodistas locales y nacionales, que demandaron el esclarecimiento inmediato de los hechos.
El ataque fue denunciado por la asociación Periodistas Unidxs Autoconvocadxs de Jujuy (PUAJ), que lanzó además una recolección de firmas para respaldar el reclamo a las autoridades, que también fue difundido a escala nacional por la Federación Argentina de Trabajadores de Prensa (FATPREN).
Mariana Mamaní es una periodista de trayectoria extendida en la provincia y con actividad como corresponsal de medios de Buenos Aires. Actualmente es editora de jujuydice.com.ar, una publicación que, explicó a La Comunicación Hace Clic, desarrolla una agenda diferenciada de la de “los medios más grandes”, ya que “nos interesamos mucho por los temas de las comunidades indígenas de Jujuy”.
Agradeció las expresiones de solidaridad de periodistas provinciales y de dirigentes de varios sectores, y dijo que no sabe a quién atribuir el ataque.
“Creo que estas prácticas de amenazas son horribles. Si traté algún tema que a alguien no le gustó, imagino que a un político, me puede llamar y hablamos, mi teléfono es público. Y si no coincidimos, bueno, así será, pero no tengo rechazo a hablar, y eso es lo que tendríamos que construir”, dijo a CLIC.
MAMANÍ RECLAMA SEGURIDAD PARA SU FAMILIA
Reclamó que alguna autoridad tome contacto con ella y garantice su seguridad, “principalmente por mi hija”, y pidió que el ataque sea investigado.
“Nunca me pasó algo así. Pasé otras situaciones, como despidos, o ataques por las redes, a lo que no le doy importancia, pero a esto sí, porque se metieron en mi casa, estuvieron por toda mi casa, y se llevaron la computadora y una cámara”, relató.
Jujuy viene padeciendo cortes en el suministro eléctrico. La asociación de periodistas relató que “en la tarde noche –aprovechando la oscuridad de los cortes de luz- del viernes 17 de julio, personas desconocidas violentaron el domicilio particular de nuestra compañera”.
El comunicado agregó que “los asaltantes se llevaron sólo una cámara fotográfica y una computadora, herramientas de trabajo principales de nuestra compañera, y no tocaron ningún otro objeto. Revolvieron toda la casa, dejando en el centro de la mesa del comedor un ejemplar de la Constitución de Jujuy sancionada en 2023”.
La asociación repudió el ataque intimidatorio y definió a Mamaní como una comunicadora que incluye en su agenda “temas vinculados con la tierra, las comunidades, los desalojos, las luchas feministas, los derechos humanos, las persecuciones a las voces disidentes”.
“Es una voz comprometida que con rigor periodístico cuenta lo que pasa, aquello que a menudo es invisible para el establishment comunicacional de Jujuy. Es Mariana también una de las pocas voces que dan visibilidad a nivel nacional a muchos de estos temas que de otro modo quedarían ocultados”, agregó.
El comunicado concluye: “Exigimos a los tres poderes del estado de la provincia de Jujuy que se comprometan con el repudio a este vil ataque y hagan lo que les corresponda para garantizar una investigación rápida y efectiva para dar con los responsables. Exigimos sobre todo que se garantice la seguridad de Mariana y la de todos los miembros de su familia”.
FATPREN: ATAQUE A LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN
Asimismo, puso en circulación un formulario para respaldar este reclamo, que fue difundido también por FATPREN, que repudió este ataque a la libertad de expresión.
El pronunciamiento de la Federación se detiene en el hecho de que los atacantes dejaron en la mesa de la sala de su casa un ejemplar de la Constitución provincial aprobada en 2023, a impulso del entonces gobernador provincial, el radical Gerardo Morales.
Ese detalle, agregó la FATPREN, “fue interpretado como un mensaje político intimidatorio. La reforma constitucional del 23 provocó fuertes protestas sociales en la provincia que fueron violentamente reprimidas”.
La represión del gobierno de Morales motivó denuncias de organizaciones internacionales, entre ellos la Federación Internacional de Derechos Humanos. La reforma fue resistida especialmente por los pueblos originarios, por el avance que representa sobre sus tierras y la criminalización de sus protestas.

