Organizaciones civiles de Estados Unidos advirtieron que el gobierno de Donald Trump requiere habitualmente a grandes compañías tecnológicas información sobre personas que expresan posiciones críticas, en especial a las acciones de la Inmigration and Customs Enforcement (ICE), la fuerza especial contra la inmigración acusada de violaciones reiteradas a los derechos humanos.
Las organizaciones expresaron que el Departamento de Seguridad Nacional pide a las compañías del sector correos electrónicos, números telefónicos y nombres y apellidos en caso de usuarios que no se identifican con ellos.
La excusa para estos requerimientos es obtener información sobre personas que puedan obstaculizar las operaciones represivas contra la inmigración o “poner en riesgo a los agentes”.
La cantidad y frecuencia de estos requerimientos significan un cambio en comparación con prácticas estatales del pasado, declaró Steve Loney, abogado de la Unión Americana por las Libertades Civiles de Pennsylvania, quien agregó que hubo un incremento de estas demandas a las empresas en los últimos seis meses.
Por eso, dijo, asumió el patrocinio legal de personas que a través de redes y plataformas digitales padecen persecución por parte del Departamento de Seguridad Nacional.
La situación es compleja por el alto nivel de concentración de los instrumentos tecnológicos, como la inteligencia artificial, y la capacidad de almacenamiento y procesamiento de datos, que están en manos de unas pocas compañías. Pero además hay que tomar en cuenta que representantes de esas corporaciones se identifican con el presidente Trump y apoyan sus políticas.
En teoría, las corporaciones analizan la legalidad de los pedidos estatales antes de dar una respuesta, pero son procedimientos que no están abiertos al escrutinio público ni a ninguna clase de control verdaderamente independiente.
ICE, que sectores opositores califican como la Gestapo de Trump, por sus prácticas violentas e ilegales, utiliza un gran soporte tecnológico para sus operaciones de persecución a la ciudadanía, una escalada represiva de la que son víctimas en especial las y los inmigrantes pero que toma como blanco también a estadounidenses, como lo pusieron en evidencia los asesinatos de Renee Nicole Good y Alex Pretti a comienzos de 2026.
La fuerza apela a datos de salud y laborales, el control de mensajes emitidos y recibidos por vías digitales y hasta la ubicación y el movimiento de automóviles, entre otros datos cuya privacidad está establecida en la ley.

