En mayo próximo tendrá lugar la VI Cumbre Global sobre Desinformación que será de asistencia gratuita y virtual, para facilitar la participación de comunicadoras/es y audiencias de todo el mundo.
En pocos días se habilitará en el sitio de la Cumbre Global el formulario para inscribirse para asistir al encuentro que será esta vez el 27 y 28 de mayo de 2026.
Ante este acontecimiento que se acerca, se comparten algunas de las principales conclusiones alcanzadas en la edición anterior, en 2025.
1. La desinformación es una estrategia deliberada, no un accidente digital
No se trata de “ruido” en el ecosistema informativo, sino de tácticas organizadas —políticas, económicas y geopolíticas— que tratan de erosionar la confianza pública y debilitar las democracias.
2. La inteligencia artificial redefine el escenario actual
La IA amplifica la capacidad de producir desinformación pero también ofrece herramientas para detectarla y combatirla.
3. La integridad informativa requiere financiamiento
La desinformación es un problema que involucra medios, plataformas, anunciantes, reguladores, empresas tecnológicas y academia.
Elevar el valor de la integridad de la información requiere mejores incentivos para alcanzar estándares básicos que permitan separar el contenido deliberadamente engañoso de la información confiable. Es necesario que las entidades que apoyan el fortalecimiento democrático promuevan la sostenibilidad de las organizaciones que impulsan estándares de información confiable.
4. Defender la verdad implica defender a quienes la investigan
Periodistas, investigadores y verificadores enfrentan campañas de descrédito mediático, hostigamiento digital y hasta amenazas físicas. La solidaridad y la respuesta colectiva son indispensables para sostener su trabajo.
5. La alfabetización mediática es sembrar resiliencia
La formación de una ciudadanía crítica —capaz de preguntar quién produce un mensaje, con qué propósito y cómo verificarlo— es una estrategia de resiliencia a largo plazo. La educación mediática es central para la salud de las democracias.
6. Datos abiertos fortalecen la confianza
La comunicación clara y el acceso a información verificable reducen la vulnerabilidad frente a a la censura o conspiración.

