Una mayoría abrumadora de habitantes del Partido de La Plata usa las redes digitales y la inteligencia artificial de modo “pasivo”, porque solo 4 por ciento publica contenidos de elaboración propia, según encuestas domiciliarias y telefónicas y grupos focales realizados entre 2017 y 2023 por un grupo de investigación de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad local.
Las prácticas que tienen supremacía son “instrumentales”, tales como compartir información, trabajar y estudiar y la comunicación de la esfera personal, especialmente durante la pandemia por la COVID 19, expresa el informe del Centro de Investigación y Capacitación en Estudios de Opinión Pública, publicado en el espacio oficial de la Universidad el 20 de febrero.
Los autores del trabajo informan que la edad y el nivel educativo son factores determinantes entre quienes adoptan prácticas activas en el ambiente digital.
Detallan: A partir de los 63 años, la producción de contenido cae a cero; entre 41 y 54 años, también es mínima (entre 0 y 1%); la mayor producción (8%) se concentra entre 23 y 33 años; estudiantes, personas con estudios universitarios y quienes están insertos en el sistema educativo son quienes más producen contenidos; personas sin estudios o solo con escuela primaria casi no aparecen como generadoras.
El texto expresa que “a medida que pasan los años las personas mayores usan más” las redes digitales, a razón de ocho cada diez. Sin embargo, aclara que no significa que quienes no las usan carezcan de dispositivos móviles, sino que no abrieron cuentas en plataformas como X, Instagram, TikTok, YouTube o Facebook.
Los autores afirman que WhatsApp es el sistema más usado, ya que lo emplean nueve de cada diez personas, pero “es una red de vínculo social, familiar, interpersonal; no vamos a encontrar empoderamiento”.
Por empoderamiento, los investigadores entienden las acciones en las que hay “diálogo social en el espacio público político o digital”, como “es el caso de X, una red donde abunda la discusión entre políticos, pero que no ha sido apropiada por el común de la ciudadanía”.
PRESENCIA INADVERTIDA DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL
En cuanto a la inteligencia artificial, el trabajo sostiene que aunque “atraviesa cada aspecto de la vida digital, la mayoría de la población desconoce que la utiliza diariamente. Esa falta de conciencia dificulta la construcción de competencias críticas: si no sabemos que algo opera, no podemos preguntarnos cómo, para qué y a favor de quién”.
Los investigadores advierten que mientras en el mundo están en discusión y elaboración medidas regulatorias de las redes y plataformas digitales, la Argentina no adhirió al Pacto Digital Global, lo que representa una desventaja, porque ese pacto propone “la coordinación de acciones/recomendaciones vinculadas a los marcos regulatorios, a la protección de la información y al cuidado de la ciudadanía”.
Así, afirman que “el presidente Javier Milei no se encuentra interesado en la protección ni en garantizar los derechos ciudadanos, el acceso equitativo y la reducción de brechas digitales. También deja rezagado al país al depender de reglas comunes o marcos regulatorios sin capacidad de incidir atendiendo las características de la población argentina”.

