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    La vida (editorial) por el modelo económico

    El anuncio de Javier Milei del proyecto de “independencia del Banco Central” recibió tratamiento amable y opiniones favorables en Clarín y La Nación, incluso poniendo a Perú como ejemplo que debe ser imitado, en tanto el decreto contra las expresiones de odio fue muy criticado y hasta ridiculizado, lo que sirve para confirmar que estas empresas editoriales lo dan todo por el modelo económico del oficialismo.

    El discurso por cadena nacional fue rodeado por comentarios de economistas que en su mayoría expresaron apoyo, en tanto fueron censuradas las expresiones con críticas de fondo. El uso que el mileismo hace del Banco Central para que el Tesoro pague deuda, que choca de frente con el anuncio, fue ignorado.

    “Una reforma del Banco Central para consolidar la estabilidad” fue el sábado primero el título del editorial  de La Nación, la nota de opinión oficial, que se publica sin firma de autor. Cierto que esto fue matizado levemente con reacciones entre las que tuvo supremacía Alfonso Prat-Gay, aunque incluyeron a Vanoli y Marcó del Pont.

    Al día siguiente Morales Solá jugó a fondo: exaltó el caso peruano, donde se suceden administraciones políticas que no inciden en el modelo económico desigual, con un tercio de pobreza profunda y la salida fácil del país de la riqueza por sus recursos naturales. Allí, el Banco Central tiene el mismo presidente hace 20 años y eso es más importante que los derechos económicos y sociales de la población.

    Que la defensa del modelo económico es terminante lo confirmó también la nota del editor general de Clarín, Kirschbaum, quien proclamó: “hay economistas que creen que la política puede afectar lo que este modelo está logrando”.

    Esta postura es idéntica a la de La Nación hace diez días, cuando dijo en una nota que las siempre prometidas inversiones multimillonarias están condicionadas por la carrera electoral. Por ello, ese artículo vio una primera “solución” en la eliminación de las PASO. En suma, que el pueblo hable en las urnas es un estorbo.

    BURLAS Y CHICANAS HACIA MILEI

    En cambio, el decreto sobre el odio fue objeto de burlas, como la del editor Miri, de Clarín, que escribió que Milei adoptó un “slogan progre”, una “categoría difusa” que –y es un insulto tratándose de este presidente- también usó Cristina Kirchner.

    Algo parecido tipeó Miguel Wiñazki, como si las expresiones de odio no fueran un problema político y social que recorre prácticamente todo el mundo, en tanto Van der Kooy consideró que el decreto es solo un intento por recuperar centralidad.

    Es curioso que se haya tomado a la ligera este tema justo en los días en que el mismo protagonista causó una crisis con Brasil por expresiones de odio hacia Lula da Silva. En este tema también hubo críticas, algunas ambivalentes, como la nota de Vaca, en Clarín, que abrió espacio a la duda al preguntar si la afrenta “era necesaria”.

    Otros artículos desplegaron reproches pero luego desembocaron en una comparación para darle una mano a Milei, al recordar que Lula intervino con apoyos a candidatos peronistas y visitó a Cristina Kirchner, ya bajo prisión domiciliaria.

    Clarín luego derivó en un intento por minimizar la crisis bilateral. Puso en tapa al canciller Quirno por decir que el gobierno no piensa en una ruptura de relaciones, como si ello fuera expresión de buena vecindad. Reforzó esta línea el domingo 2 con un título según el cual Brasil ve “positivo el cambio de tono”.

    Sin embargo, la nota dice que el regreso del embajador Bitelli, llamado a consultas a Brasilia, no tiene fecha. La incosistencia se vuelve hilarante cuando la autora dice basarse en “altas fuentes”, lo que lleva a pensar en interlocutores de notable estatura.

    CAMPAÑA A TODO VAPOR

    Así como el respaldo editorial al modelo económico se inscribe en el contexto electoral, con noticias como el tarifazo de agosto enviadas siempre a páginas interiores, florecen maniobras promocionales de algunas figuras.

    En esta consideración puede incluirse el título principal de tapa de Clarín del domingo 2, obsequiada a Patricia Bullrich para que se lance a candidata presidencial en ¡2031!

    Una extravagancia, tal vez no tan sobresaliente como la promoción de la figura de Pettovello en la portada del lunes 27: “Milei fue aclamado en la Rural y una sorpresa: los aplausos a Pettovello” fue el título, con su correspondiente foto. Y reforzó la edición digital: “Milei aclamado y un fuerte reconocimiento para la ministra Pettovello”.

    Estos despliegues entran de lleno en el subgénero de la “publinota”, es decir la publicidad paga presentada con el formato de artículo noticioso.

    CEUTA: CUANDO LAS VIDAS NO IMPORTAN

    En cambio, no hay motivos para sospechar que noticias y opiniones respecto de la crisis en Ceuta sean objeto de transacciones económicas. La situación fue tratada con enfoques diversos, incluida la sospecha de que el régimen marroquí, alineado con Trump, facilitó la movilización masiva hacia el territorio ocupado por España con la finalidad de desestabilizar al gobierno de Pedro Sánchez.

    Pocos llamados de atención al público sobre la reacción odiosa y oportunista de Meloni, la neofascista italiana, que suspendió la circulación libre de personas con la que Europa presume tolerancia y humanismo.

    Tan desmesurada fue esta reacción que la máxima autoridad europea debió contenerla con una explicación que viene a resultar una especie de síntesis del estado de la civilización: le dijo que Ceuta es “territorio español” y “europeo” pero no para la circulación y que, al final, no hubo un solo africano que cruzara al continente europeo.

    1 comentario en “La vida (editorial) por el modelo económico”

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