ERROR

Por favor, revisa tu email para activar tu cuenta.
Si no has podido encontrar nuestro email de activación, por favor, revisa tu carpeta de no deseados o spam y añade nuestro email a tu lista de contactos.

Suscripción anual

$ 50.000


    *todos los campos son obligatorios

    Llamado a resistir el proyecto oficial contra las librerías

    La iniciativa del régimen de Javier Milei de derogar la Ley 25.542 y con ello el precio fijo por cada libro busca favorecer a las grandes compañías multinacionales del sector y perjudicar gravemente a las más de 1.300 librerías que hay en el país, advirtió la Unión de Escritoras y Escritores, que exhortó a todos los sectores involucrados en la actividad a resistir la medida.

    También la Cámara Argentina del Libro y la Fundación El Libro se pronunciaron en contra de la iniciativa, que es parte de un gran proyecto de ley elaborado por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger.

    Los ideólogos del oficialismo llaman “desregulación” a la eliminación de normas que permiten la convivencia, el desarrollo y los aportes simultáneos de actores de diverso tamaño y poder dentro de un sector de la economía, y cuya presencia es común en la mayor parte de los países capitalistas.

    La previsión de un precio de venta único contenida en la Ley 25.542 busca impedir que grandes editores, distribuidores o cadenas de venta al público usen su poder y volumen de negocios para bajar artificialmente valores como estrategia para atraer clientes hacia otros productos y para arrasar a las librerías de menor tamaño.

    La norma, advierte la Unión de Escritoras y Escritores, “ha sido central en la existencia de más de 1.300 librerías en todo el país, entendido este número también como un patrimonio cultural”. Ellas ayudan “al desarrollo y la oferta plural de catálogos -la llamada bibliodiversidad- y, por consiguiente, a una mayor cantidad de autores en condiciones de expresarse”, agrega.

    UN FAVOR A LAS MULTINACIONALES

    Así las cosas, la derogación “solo beneficiará a las plataformas multinacionales, que decidirán qué se publica y qué no, empobreciendo la oferta. Pensar que lo harán con una baja del precio del libro es una ingenuidad (o una hipocresía), cosa demostrada tanto por los países que cuentan con una ley de este tipo como por los que carecen de ella”.

    La Fundación El Libro expresó a su vez que la norma que el oficialismo se propone derogar “es la columna vertebral que garantiza la diversidad bibliográfica, condiciones equitativas de competencia y la supervivencia de las librerías independientes en cada rincón de nuestro territorio. Se trata, además, de una ley que cuenta con el consenso unánime de todo el sector del libro –editores, libreros, distribuidores, autores y gráficos–, que durante más de dos décadas la ha sostenido y defendido como pilar de la actividad”.

    La red de librerías del país, agregó la Fundación, es “reconocida a nivel internacional por su densidad, riqueza e historia”. Las librerías no son meros puntos de venta de mercancían, pues “son verdaderos faros culturales, espacios de encuentro democrático y de promoción de la lectura. Su valor social e histórico excede cualquier lógica de mercado tradicional”.

    La Unión de Escritores y Escritoras dijo en un comunicado: “Como si fuera poco, el gobierno también envía un proyecto para derogar varios artículos de la Ley 25.446, de Fomento del Libro y la Lectura. Son los que obligan al Estado a tomar responsabilidades y medidas para potenciar la principal herramienta de la cultura”.

    “Si bien varios de estos artículos no fueron nunca reglamentados o puestos en marcha (como el Fondo Nacional de Fomento del Libro y la Lectura), ello no se soluciona eliminándolos, sino todo lo contrario”, explicó.

    “DEFENDAMOS LA LEY DEL LIBRO

    Por su parte, la Cámara Argentina del Libro advirtió en un pronunciamiento que “el precio único del libro es la herramienta fundamental para proteger a las librerías independientes de barrio y a las editoriales pymes frente a la concentración del mercado, garantizando el acceso federal a la lectura y sosteniendo la bibliodiversidad de nuestro país”.

    Concluyó: “La diversidad de nuestro mercado editorial es un logro colectivo y un patrimonio cultural. Defendamos la Ley del Libro”.

    Ante “estas peligrosas iniciativas” que el régimen se apresta a enviar al Congreso, la Unión de Escritores y Escritoras llama “a todos los sectores del libro, especialmente a las otras entidades de autores y de promoción del libro, a ponerse en acción para dar a conocer a la sociedad la nocividad de las mismas y a rechazarlas de manera terminante”.

    Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *