El gigante tecnológico estadounidense Palantir, que vende sus recursos para ataques militares y acciones represivas como la cometida contra la inmigración por ICE, la “Gestapo de Trump”, tiene acuerdos con el gobierno de Canadá para acceder a datos secretos, en condiciones no del todo claras y con costos superiores a los comunicados inicialmente, según un informe de la radio pública de ese país.
Radio Canadá Internacional publicó en su sección internacional el informe titulado “Ottawa (la capital del país, NDR) concendió a la estadounidense Palantir acceso a documentos clasificados”.
El despacho de la emisora está basado en requerimientos de información al gobierno hechos por sus periodistas y menciona pedidos formulados por parlamentarios nacionales.
La emisoria integra Canadian Broadcasting Corporation, sociedad pública. Tiene sede en Montreal y fue fundada en 1945. Su primera emisión en español fue realizada dos años después. También ofrece servicios en francés e inglés (lenguas oficiales del país) y en árabe y chino. El formato de gobierno de Canadá es de una monarquía parlamentaria federal.
La radio afirma, basándose en los datos que recabó, que empleados de Palantir fueron autorizados por el gobierno a “tener acceso a documentos y bienes de defensa considerados ‘protegidos’ y ‘clasificados’”.
Palantir es propiedad del multimillonario Peter Thiel, quien se radicó recientemente en Buenos Aires y mantiene conversaciones con representantes del oficialismo, incluido el presidente Javier Milei, para tratativas cuyo contenido es ocultado al público, salvo referencias generales e imprecisas.
GUERRA Y VIGILANCIA MASIVA
El computador científico argentino Alfredo Moreno, así como otros especialistas, vienen realizando advertencias sobre las características de esta empresa y sus acciones, que contribuyen a las acciones militares que lanza Donald Trump, así como a sus políticas de vigilancia y la represión ilegal en el territorio de Estados Unidos.
Radio Canadá Internacional describe a Palantir como “controvertido gigante estadounidense de la inteligencia artificial y el análisis de microdatos” y la califica de empresa “polémica”, por “sus prácticas de vigilancia masiva”.
Al indagar sobre los acuerdos entre el gobierno canadiense y la compañía, que se pusieron en marcha en 2020, el Ministerio de Defensa respondió a la emisora que los empleados de Palantir que “necesiten acceder a información, a bienes o instalaciones clasificadas y confidenciales, deben obtener previamente autorización de seguridad”.
Sin embargo, un portavoz del Ministerio agregó que, “por razones de confidencialidad”, no especificaría detalles sobre por qué se aprobaron esas autorizaciones y cuál es el tipo de control que, supuestamente, está en práctica.
El grupo periodístico buscó entonces el contrato y pudo observar que se precisan dos niveles de autorización, para datos “secretos”, que rige por diez años, y datos de “alto secreto”, que se extiende cinco años.
Sin embargo, halló también un documento adjunto al contrato, titulado “Lista de verificación de requisitos de seguridad”, que establece que “el personal sin autorización de seguridad puede ser asignado a llevar a cabo partes del trabajo y no necesita ser escoltado”.
En tanto, una “nota específica” dice que en las instalaciones del Ministerio de Defensa, “el personal (de Palantir, NDR) no sometido a control de seguridad solo puede acceder a las áreas públicas o de recepción”.
PEDIDO PARLAMENTARIO DE INFORMACIÓN
Parlamentarios canadienses requirieron al mismo ministerio información acerca de las características del contrato y los datos a los que accede Palantir, y recibieron como respuesta que Defensa usa “herramientas para el intercambio de información, así como para el procesamiento y la gestión de datos”.
Entre ellas, agrega la radio pública, “se encuentran las plataformas de inteligencia artificial Foundry y Gotham. La primera suele ser utilizada por organizaciones y empresas, como bancos u hospitales, para gestionar bases de datos, mientras que la segunda está más orientada a los sectores de defensa e inteligencia”.
Ante otro requerimiento, en septiembre de 2025 el Ministerio expresó que “para garantizar la seguridad de las bases de datos, los proveedores tienen prohibido acceder a todos los sistemas de datos de la Defensa Nacional, y el material que utiliza la tecnología Palantir está alojado en instalaciones del Ministerio de Defensa Nacional y no está conectado a Internet”.
En torno de esas descripciones oficiales, Radio Canadá Internacional agrega: “En los conflictos armados, las herramientas de Palantir, que fue fundada en 2003 con el apoyo de la CIA, permiten, en particular, la evaluación de posibles blancos de ataque en tiempo real, mediante el cruce de datos de inteligencia y biométricos con las llamadas telefónicas”.
MÁS DINERO PARA PALANTIR DE LO PREVISTO
La emisora recordó que descubrió recientemente que el contrato firmado en 2020 entre el Ministerio de Defensa Nacional y Palantir resultó “tres veces más costoso que lo que se había revelado el otoño pasado”.
Es que en una respuesta a parlamentarios, el ministerio habló de un contrato por 14 millones de dólares. “Sin embargo, una revisión del contrato en cuestión reveló que su valor se disparó a más de 44 millones de dólares en marzo de 2025”, informó la radio.
Es que, prosigue, “en total, se realizaron 12 modificaciones a ese contrato, según una copia obtenida por Radio-Canada. Sin embargo, resulta imposible determinar la naturaleza de estas modificaciones, que triplicaron el valor inicial del acuerdo, ya que la copia obtenida fue altamente censurada por el Ministerio de Defensa de Canadá”.
LAS ACUSACIONES A PETER THIEL Y PALANTIR
El despacho de la radio dice: “Palantir Technologies, fundada por el multimillonario conservador Peter Thiel, estrecho colaborador de Elon Musk y Donald Trump, ha sido objeto de numerosas críticas por parte de organizaciones internacionales de derechos humanos, también debido a su asociación con el ejército israelí, en particular durante la guerra en la Franja de Gaza, calificada por diversos organismos como un genocidio cometido por Israel contra la población palestina en Gaza”.
La empresa, continúa, “es condenada por sus vínculos con el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos, llamado ICE. La primavera pasada, Palantir recibió de parte de ICE un contrato de 30 millones de dólares para desarrollar una nueva plataforma para el seguimiento de deportaciones, de permanencias ilegales tras la caducidad de una visa y de salidas voluntarias de inmigrantes indocumentados”.
Asimismo, “consiguió un contrato de 1.300 millones de dólares con el ejército estadounidense para una plataforma de inteligencia artificial para la identificación de objetivos”.
Los contratos en el área de defensa de Canadá con Palantir, empresa vinculada estrechamente a Trump, están vigentes mientras la relación del país con Estados Unidos atraviesa una etapa compleja, dadas las amenazas del jefe de la Casa Blanca de apropiarse del territorio.

