El proyecto del “gemelo digital social” que anunció el gobierno de Javier Milei, que según el relato oficial se orienta a mejorar las políticas públicas, encierra el riesgo de que se imponga en el país un modelo de “persecución y represión predictiva” contra las personas que se oponen al modelo, advirtió el científico Alfredo Moreno.
Se trata de una prueba que toma a la Argentina como laboratorio para ensayar el control social, como un “gran hermano argentino” que usará la geolocalización y otras herramientas que emplean las personas cotidianamente, como sus transacciones y pronunciamientos en cualquier ámbito, agregó.
Moreno, computador científico, director de Sistemas de la Universidad Nacional de Avellaneda y profesor TIC en la Universidad Nacional de Moreno, integra la Red de Pensamiento Latinoamericano en Ciencia, Tecnología y Sociedad.
Trató el tema del anuncio del “gemelo digital social” hecho por el Ministerio de Capital Humano, a cargo de Sandra Pettovello, en diálogo con el programa “Tenemos la palabra”, que emite Radio Metropolitana de San Miguel de Tucumán.
El científico explicó que los datos de las y los ciudadanos argentinos están en plataformas separadas, como las de ARCA y ANSES, las áreas de Salud y Educación, los bancos con el registro de transacciones con diversos instrumentos y los movimientos en el transporte a través de la tarjeta SUBE y sus similares provinciales.
QUÉ ES EL GEMELO DIGITAL SOCIAL
La creación del “gemelo digital social” requiere que todos esos datos sean reunidos en una plataforma única, supuestamente –según el relato oficial- para dar más eficiencia a las políticas públicas.
La idea, explicó Moreno en diálogo con Clara Murga, surge de un concepto usado en la industria digital: Hay plantas totalmente automatizadas, con muy reducida presencia humana, y los ingenieros que controlan en modo remoto su funcionamiento crean una copia virtual de la planta –el gemelo digital-, para hacer simulaciones.
La aplicación social de este sistema se debe considerar por separado, advirtió, porque “es imposible hacer una copia virtual de una sociedad de millones de personas”.
Lo que representa a las personas, prosiguió, son los datos generados en cada una de sus actividades, que deben ser concentrados en una plataforma para un procesamiento que “requiere un algoritmo con un modelo de lenguaje largo de inteligencia artificial, conocido como LLM”.
Hay ocho compañías en el mundo propietarias de ese tipo de modelo, entre ellas Google, Antrophics, OpenIA y Microsoft.
LA CONEXIÓN CON PETER THIEL
Este requerimiento, siguió explicando Moreno a “Tenemos la palabra”, abre una serie de preguntas: “¿En qué nube van a estar estos datos, en la nube pública argentina, que es de la empresa ARSAT, o van a estar en la nube de Amazon, o en la de Google? ¿Y cuál va a ser la plataforma con la cual se va a hacer la simulación? ¿Cómo se van a contratar estos servicios, va a haber licitación? ¿O va a ser una adjudicación directa, y en ese caso cuál es la justificación?”
En este punto, mencionó que la visita a la Argentina del magnate Peter Thiel “abre muchas sospechas”, entre ellas que la plataforma de su empresa, Palantir, sea usada “para el seguimiento de las personas, con la excusa del gemelo digital”.
Thiel y Palantir están vinculados a las operaciones de guerra lanzadas por el presidente estadounidense, Donald Trump. Asimismo, se publicaron denuncias según las cuales los dispositivos de esta firma fueron usados para las operaciones de persecución contra inmigrantes desatadas en varias puntos del país por ICE, la fuerza llamada “la Gestapo de Trump”.
El magnate tuvo varios encuentros con autoridades argentinas, entre ellos una audiencia con Javier Milei en abril, justo en el día en que el gobierno puso en marcha la prohibición de ingreso de periodistas a la sede gubernamental.
Moreno deslizó la posibilidad de que el anuncio sea más que nada una operación de distracción mientras el gobierno impone la extranjerización de los recursos y todo tipo de facilidades a grandes corporaciones transnacionales.
No obstante, insistió en que “la Argentina no está en condiciones tecnológicas de afrontar este proyecto con una tecnología que esté en manos del Estado. No va a estar en manos del Estado. Va estar en manos de la empresa que provea la solución”.
En ese caso, continuó, será un atentado directo contra la democracia. “Si este proyecto se implementa entre gallos y medianoche, es un problema para la ciudadanía, porque va a debilitar el sistema democrático, porque el gobierno va a utilizar este seguimiento para poder observar dónde están los focos de personas que se resisten al brutal ajuste que están haciendo en términos económicos, sociales, en las Pymes, etc”.
INTERÉS EN LA RESERVA ARGENTINA DE LITIO
Asimismo, Moreno advirtió que además de contar con tierras y agua, que necesitan los grandes centros procesadores de datos en manos de las corporaciones, el país cuenta en el norte con una gran reserva de litio, materia prima necesaria para las baterías que requieren procesadores, automóviles y celulares.
Así, “entrar en Argentina es poner el pie en un tercio de la segunda reserva mundial de litio, que está en el triángulo con Chile y Bolivia. La primera reserva la tiene China”.
Por ello, completó, “Estados Unidos necesita poner el pie en alguno de estos países. El conflicto que estalló en Bolivia también está asociado a esto. Y tener una plataforma de seguimiento de personas en Argentina les va a permitir ver el movimiento entre fronteras, por la posición estratégica que tiene la Argentina”.

