La organización Reporteros Sin Fronteras advirtió que los montajes falsos, que usan inteligencia artificial y usurpan la identidad de periodistas, “se están imponiendo en el panorama informativo mundial”, con contenidos que son mayormente difamatorios, y advirtió que la práctica afecta especialmente a las mujeres.
La institución internacional dedicada a la comunicación publicó en su espacio oficial un estudio que expresa que entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025 pudo identificar al menos cien periodistas que fueron víctimas de esta práctica, en 27 países, entre ellos Argentina, con el ataque que sufrió Julia Mengolini.
Los contenidos audiovisuales o de audio que usurpan identidades para hacerles decir o hacer a las personas cosas con las que no tienen relación alguna, nombrados comúnmente en el ámbito de la comunicación con el anglicismo deepfake, afectaron principalmente a las mujeres. En las cien piezas estudiadas, ellas son víctimas en el 74 por ciento de los casos.
En muchas situaciones las consecuencia de la difusión de estos contenidos falsos son “devastadoras”, dice Reporteros Sin Fronteras. Las víctimas de difamación, “convencidas de la veracidad de los contenidos”, acuden al lugar de trabajo de las y los periodistas a reclamar explicaciones, envían mensajes directos y los difunden en público con críticas, acusaciones y demanda de reparación por el daño sufrido.
La publicación de la institución contiene la descripción de algunas de las situaciones sufridas por periodistas a raíz de los contenidos manipulados.
Un audio falso hizo creer en 2023 que la periodista eslovaca Monika Todova estaba participando de una maniobra de fraude electoral. Presentó una denuncia, fue interrogada pero la causa judicial no avanzó, por la aparente dificultad para dar con el o la autora de la manipulación.
Leanne Manas, de la cadena South African Broadcasting Corporation, fue víctima de una sucesión de audiovisuales falsos: aparecía promoviendo productos y hasta estafas con criptomonedas. Una de estas piezas fue publicada en Facebook con un pago para aumentar la circulación. Luego, otro video falso anunció su encarcelamiento.
EL ATAQUE A JULIA MENGOLINI
Reporteros Sin Fronteras detalla después la situación sufrida en Argentina por Julia Mengolini, “blanco predilecto de la extrema derecha de su país”.
Ella fue “víctima de un deepfake pornográfico particularmente violento y abyecto, en el que se escenificaba, con fines denigrantes, una relación incestuosa con su hermano”.
“Aún peor: el presidente argentino, Javier Milei, contribuyó a amplificar esta campaña al compartir una publicación en la que se burlaba de los intentos de la periodista por poner fin a este acoso”, continúa, y detalla que Mengolini “presentó una denuncia contra el jefe de Estado y varias figuras de su entorno”.
Según los testimonios reunidos por la organización, la respuesta de las grandes corporciones multinacionales que explotan el negocio de las redes digitales es muy dispar, porque a veces atienden reclamos y a veces los ignoran.
Estos contenidos falsos “causan estragos”, expresó Vincent Berthier, responsable del sector de Tecnología y Periodismo de Reporteros Sin Fronteras. Es que, explicó, “para proteger el derecho a la información, el marco jurídico actual no es suficiente”, por lo que pidió a las plataformas que actúen con responsabilidad.
“Deben reforzar la moderación y señalar explícitamente cualquier producción generada por inteligencia artificial. Es la única condición para limitar la capacidad de daño de estos contenidos y proteger el derecho a la información de los ciudadanos”, advirtió.

