La periodista y escritora Miriam Lewin precisó que algunas plataformas no acceden a eliminar los discursos de odio que publican porque se trata de un «modelo de negocios», ya que los mensajes violentos y de odio «se viralizan con muchísima velocidad» y para esas empresas «se trata solamente de vender datos».
Lewin, quien fue Defensora del Público 2020-2024, expuso junto a la periodista y editora de La Comunicación Hace Clic, Mónica Beltrán, en la edición 2026 de las Jornadas de Periodismo, Investigación y Democracia, a las que fueron invitadas por la Facultad de Sociales de la Universidad Nacional del Centro (UNCEN).
La periodista televisiva reivindicó la función de la Defensoría del Público, organismo estatal hoy desmembrado, paralizado y acéfalo por decisión del Gobierno de Javier Milei. «Es una oficina de defensa de los derechos de las audiencias. La comunicación es un derecho humano, no una mercancía, de manera que las personas pueden reclamar que se cumplan esos derechos», dijo.
La Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual creó ese organismo público para que las audiencias puedan darle intervención, si no se cumplen sus derechos en radio y televisión, ya que en 2009, cuando se sancionó, no proliferaban los medios digitales. «Con nuestro equipo jurídico nosotros sosteníamos en la Defensoría que la Ley necesitaba algunos retoques y que por la velocidad vertiginosa con que se modifica el ecosistema mediático cualquier Ley de Medios estaba destinada a desactualizarse. Habíamos presentado al Congreso propuestas de ampliación de nuestra competencia».
Dirigiéndose principalmente a las y los estudiantes, dijo: «Ustedes, que son muy jóvenes, no se maginan lo que cambió el mapa mediático en los últimos 25 años. Cuando yo empecé a trabajar, en 1992, como periodista de televisión, no teníamos celulares, los productores nos contactaban por bipers, teníamos teletipos en las redacciones y algunos no teníamos computadora. Toda la manera de comunicación y el trabajo de las y los periodistas dependía antes de un cospel y una cabina de teléfono público. Imagínense la rapidez con la que cambió el ecosistema mediático».

Ante un auditorio conformado por estudiantes de Comunicación de la Facultad de Sociales de la UNCEN, secundarios de la Escuela pública Número 7 de Olavarría, quienes junto a sus docentes pusieron al aire una radio para aprender mejor a escribir, leer y hablar, profesores e investigadores e integrantes de la Comisión de la Memoria local, Lewin reivindicó la profesión y su ejercicio, pese a la precarización laboral que padecen actualmente las y los profesionales de la comunicación.
Las Jornadas fueron declaradas de interés público por el Concejo Delibertante de la ciudad de Olavarría, ubicada en el centro de la provincia de Buenos Aires, y la Facultad de Sociales de UNCEN emitió una resolución en la que se reconoció a las disertantes.
Estuvieron presentes Mónica Cohendoz, directora del Observatorio de Medios, Ciudadanía y Democracia de Sociales de la UCEN; y Ezequiel Alonso, Rocío Pereyra, Darío Machado, Lisi Bastres, Pablo Zamora, Victoria Ennis y Martiniano Arroyo, integrantes del Observatorio de Medios. También los concejales Lucía Palacios y Gastón Sarachu (Unión por la Patria).
Asimismo, asistió una delegación de la Escuela Número 7 de Olavarría, con una veintena de estudiantes que expresaron su alegría por hacer a contraturno de la cursada una radio escolar que les permitió aprender a perder el medio a exponer y desarrollar su oralidad, según ellos mismos expresaron.
«Para mí el periodismo fue una linternita que me permitió poner luz en algunos temas que investigué, y lograr avanzar hacia la búsqueda de la justicia, que fue uno de los objetivos de mi vida», señaló.
En tanto, ante la pregunta de cómo entusiasmar a las chicas y los chicos de la secundaria 7 local para que estudian comunicación, Mónica Beltrán, periodista y editora de La Comunicación Hace Clic, dijo: «Creo que pese a todo lo que hablamos sobre los problemas que tiene hoy el periodismo, la precarización laboral, la falta de chequeo de la información, la fragmentación, la falta de capacitación de muchos que están al aire, pese a todo eso el periodismo me vuelve a enamorar una y otra vez. Decidí ser periodista para decir ‘la verdad’ cuando tenía 15 años y creo que se puede seguir intentándolo».
Discursos de odio y Milei
Lewin expuso también sobre discursos de odio, en base a lo que dice el test de rabat, una herramienta jurídica diseñada por las Naciones Unidas para diferenciar la libertad de expresión de la incitación ilegal al odio, la violencia o la discriminación.
Explicó los seis criterios que incluye esa prueba para determinar si una declaración constituye una incitación al odio y, a modo de ejemplo, hizo el test con algunas de las frases del presidente Milei: «No odiamos lo suficiente a los periodistas», «corruptos y ensobrados», entre otras. «Los pasos que sugiere el test para analizar los discursos son seis. En la mayoría de los casos, las declaraciones de Milei cumplen por lo menos cinco de ellos, algunas seis, y esto es especialmente grave».
«A nivel internacional hay demandas contra las plataformas que publican y reproducen este tipo de discursos de odio, para que no se desentiendan de su responsabilidad», agregó Lewin. Y citó a una académica británica a quien entrevistó, Elizabeth Anderson. «Le pregunté por qué las plataformas no eliminan publicaciones que claramente incitan al odio o incluso son amenazas. Me respondió: porque es un modelo de negocio, los discursos violentos llegan a muchas más cuentas en menos tiempo, se viralizan con muchísima velocidad, esto es un capital para las plataformas».
Audiencias, desinformación y periodismo
Beltrán expuso sobre las nuevas audiencias, la desinformación y cómo las personas se pierden en el laberinto de los algoritmos y no buscan la información sino que la encuentran, tema que ya desarrolló en este sitio digital. Presentó además La Comunicación Hace Clic y explicó por qué el sitio ofrece herramientas y contenidos para comunicadores, estudiantes de comunicación y audiencias de medios de comunicación y redes.

