Varios recursos digitales, como correos, mensajes y llamadas engañosas (phishing), páginas web falsas, programas de acoso remotos y sistemas de espionaje son usados por gobiernos y corporaciones para la vigilancia de medios de comunicación y periodistas, denunció un informe de la Federación Internacional de Periodistas (FIP).
El estudio se titula “Vigilancia global de los periodistas: un análisis técnico de herramientas, tácticas y amenazas”, y fue elaborado con entrevistas a especialistas en seguridad en la red, expertos forenses, periodistas de varias regiones y recopilación de información entre 2021 y 2025, detalló la organización.
El conjunto de recursos e instrumentos redunda en un incremento de los riesgos para la actividad, ya que los sistemas de control y seguimiento se emplean tanto en el plano individual como sobre el conjunto de una organización periodística.
Pegasus, Predator y Graphite figuran entre los programas que en principio se usaban en ámbitos militares y de inteligencia y que ahora se comercializan para la interceptación con fines de vigilancia y espionaje en diversos ámbitos, entre ellos los medios y periodistas, agrega el informe.
Explica que esos instrumentos permiten el acceso a las comunicaciones y sus contenidos sin necesidad de que la persona vigilada realice alguna interacción específica. Es decir que tienen una gran capacidad de intrusión.
El informe de la Federación Internacional de Periodistas habla de una “convergencia” entre programas espía, estructuras comerciales que los proveen y gobiernos, en un contexto de “déficits de supervisión”.
Es que las exportaciones de los recursos son posibles por falta de regulación y ausencia de mecanismos de control judicial y parlamentario, advierte.
La información obtenida mediante diversos recursos es introducida en dispositivos de inteligencia artificial, una modalidad que fue denunciada en Estados Unidos en torno de las acciones represivas de ICE, “la Gestapo de Donald Trump”, en sus operaciones de cacería de inmigrantes.
EL CASO DE PALANTIR, DE PETER THIEL
Uno de los proveedores de programas y dispositivos es la empresa Palantir, de Peter Thiel, quien anunció su radicación en Argentina y que fue recibido por el presidente Javier Milei y otras autoridades, con finalidades que no fueron explicadas públicamente.
Además, en Estados Unidos se denunció que el Departamento de Seguridad Nacional obtiene de las corporaciones tecnológicas un conjunto de datos sobre personas puestas bajo vigilancia.
El documento de la FIP informa que la inteligencia artificial combina el procesamiento de datos sobre comunicaciones, localización y actividad en línea para las políticas de vigilancia.
Menciona los casos del ataque israelí a Gaza y de la guerra en Ucrania, donde los sistemas permiten vigilar a periodistas, a menudo objetivo de ataques específicos, como ocurre frecuentemente en el territorio palestino.
Incluye denuncias en Grecia sobre interceptación “legal” junto con el empleo del programa Predator, para controlar a periodistas y medios.

